Buenos consejos para una vida saludable

Todos desean un estilo de vida saludable y una vida más sana. Sin embargo no siempre es algo fácil de lograr. Para ello, debemos mejorar muchos hábitos. En este artículo te vamos a dar algunos consejos para una una vida saludable, y ellos son: mantener una alimentación saludable, descansar correctamente y hacer actividad física.

Mantener una alimentación saludable

¿a qué nos referimos con una alimentación saludable? En principio y una respuesta rápida sería mantener una dieta variada, equilibrada y saludable. Ahora te contamos algunos grandes consejos que deberás tener en cuenta:

Buena Hidratación

La hidratación es algo muy importante. Fundamental y beneficioso por muchos motivos. Los especialistas recomiendan consumir 8 vasos de agua por día como consigna. ¿Te parece mucho? Te daremos un buen consejo. Lo que puedes hacer es utilizar una botella en particular y llenarla por la mañana. Tu misión será terminarla antes que termine el día, por lo que deberás ir tomando en distintos momentos del día. De esa manera, no tendrás que estar contando los vasos o haciendo memoria sobre la cantidad consumida.

Respetar las 4 comidas

Muchas personas suelen pasarse por algo alguna de las cuatro comidas principales. En algunas ocasiones se saltean el desayuno, en los casos que al levantarse ya salen a trabajar. O bien el almuerzo, también por motivos laborales. La merienda en muchos casos no existe de manera formal sino más bien algunos pequeños entremeses. Y lo que posiblemente todos hagan es una cena, que en los casos de comidas livianas durante el día, es donde más alimentos ingieren. Algo sumamente insalubre, ya que todas esas calorías no se van a utilizar y al dormir, se convierten fácilmente en grasa y lleva al aumento de peso. Algunas dietas, proponen por el contrario no cenar, pero eso tampoco es saludable. Por estas razones, te recomendamos comer cuatro veces al día en los correspondientes momentos. Y evitar pasar grandes lapsos de tiempo sin comer. Por ello son necesarias algunas colaciones cuando ésto suceda, en lo posible frutas.

No superes el plato de comida

En la mayoría de los casos, el segundo plato que se consume se hace solo por placer o gusto. No por necesidad. Si el plato es abundante y nos sacia, no es necesario llenarse otro plato de comida.

Modera el consumo de sal

Muchos alimentos poseen sodio. Agregar sal, y sobre todo grandes cantidades o a todo, a la larga te traerá problemas. El principal y más conocido es la hipertensión (o presión arterial alta). Mejorar ésto es solo una cuestión de costumbre. Quitarla de tu dieta tal vez te pueda costar al principio, pero con el tiempo te podrás acostumbrar fácilmente. Puedes incluso probar de consumir algunos alimentos que vienen sin sal agregada o alternarlos cada tanto. En su lugar puedes utilizar albahaca, romero y otras especies.

Disminuye el consumo de bebidas azucaradas

Lógicamente las bebidas azucaradas son ricas. Pero como todo, no es bueno abusar. Consumirlas cada tanto, podríamos decir una vez por semana en alguna reunión está muy bien. Pero hacerlo a diario te dará una gran cantidad de calorías extras que no necesitas. Sumado a ésto, muchas de esas bebidas poseen muchos colorantes, conservantes y aditivos que en grandes cantidades son nocivos para el organismo.

Incorpora siempre frutas y verduras

Los especialistas recomiendan siempre que la mitad del plato del almuerzo y cena sean verduras. En cuanto a la fruta, se recomiendan por lo menos dos al día, las cuales pueden ser los postres de almuerzo y cena. Éstos alimentos nos proveen vitaminas y minerales extraídos de la misma naturaleza, por eso es indispensable que formen parte de nuestra dieta cotidiana. Cuantos más podamos consumir mejor. Un consejo que te damos respecto a esto, es que preguntes siempre cuáles son las frutas y verduras de la temporada y consumas más de ellos. Por la calidad, frecura y precio. De lo contrario, estarás pagando más caro frutas o verduras que las tienen en cámaras especiales para la maduración en épocas que no corresponden. Ten este detalle en cuenta.

Modera el consumo de carnes

Las proteínas animales son muy recomendadas por muchos nutricionistas y especialistas, sobre todo para combatir enfermedades como la anemia, ya que nos proveen, entre otras cosas, grandes cantidades de hierro.

Sin embargo, se recomienda no consumir carnes más de 5 veces a la semana. Por ejemplo, puedes consumir de lunes a jueves en el almuerzo y dejarte el almuerzo del fin de semana también con carne.

Limita el consumo de alcohol y azucares

Por diversas razones, ambos elementos ay que tratar de tenerlos muy alejados de nuestra dieta diaria. Lo mejor será consumirlos en ocasiones especiales, reuniones o fiestas. No hacen ningún aporte nutritivo a nuestra salud, por el contrario, solo traen diversos prejuicios.

Descansar correctamente

Además de una buena alimentación, el descanso es el segundo pilar de una vida saludable. Descansar es una excelente forma de relajar y reponer energías, al tiempo que nuestra mente también se relaja y puede continuar con su ritmo habitual.

Te vamos a contar algunos beneficios del descanso:

  • Ayuda a contralar el apetito. Si por el contrario se duerme poco y mal, se come más y peor. Tenlo en cuenta.
  • Regulariza el azúcar en la sangre. Esto es un dato muy importante, ya que no tendrás esas caídas de azucar en sangre.
  • Previene las migrañas. Evitando así, esos fuertes dolores de cabeza.
  • Combate la obesidad. Si quieres mantenerte en línea, debes tener en cuenta el descanso.

Hacer actividad física

La actividad física no puede faltar en tu vida. Es uno de los requisitos principales para una vida saludable. Sin embargo, y como todo, debes hacerlo de forma moderada, nunca llegando al extremo. Todo en equilibrio es saludable, los extremos son malos. Y es un consejo que debes tener en cuenta en todos los órdenes de la vida.

La actividad física nos provee distintos beneficios y ahora te contaremos algunos de ellos:

Beneficios Físicos

La actividad física fortalece el cuerpo tanto por fuera como por dentro. Por ello, ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, diabetes, distintos tipos de cáncer, sobrepeso u obesidad, regula la presión, mejora la digestión, controla el peso, mejora la calidad del sueño, entre mucho más.

Beneficios psicológicos

La actividad física mejora nuestro estado de ánimo, autoestima y optimismo. Ayuda a prevenir el estrés, la ansiedad o la depresión. Por otro lado, al mantener nuestro peso ideal, hace que nos veamos mejor. Todo esto, conlleva a que nuestra salud mental se encuentre más que bien y psicológicamente nos encontremos en un excelente estado de salud.

Beneficios sociales

Realizar actividad física siempre nos lleva por algún camino a mejorar las relaciones sociales. Por un lado, si practicamos algún deporte en grupo, estaremos socializando. O bien, si vamos a algún gimnasio o grupo de entrenamiento también lo estaremos haciendo. Gracias a la actividad física nos ponemos en contacto con otro grupo de personas que no pertenecen a los grupos habituales de nuestra familia o trabajo. Por otro lado, la actividad física ayuda a segregar serotonina, una hormona conocida como la “hormona de la felicidad” y ella nos lleva a estar de mejor ánimo que ayuda en la socialización.

Beneficios intelectuales

La actividad física ayuda a prevenir el deterioro cognitivo ya que aumentan las sustancias químicas a nivel cerebral que previenen la degeneración de neuronas del hipocampo. Ésto, significa que mejora la memoria y habilidad de aprender cosas nuevas. Por último te recordamos que la actividad física colabora con el buen descanso, lo cual trae una gran lucidez mental.

Recuerda tener en cuenta éstos consejos y luego intenta llevarlos a tu rutina diaria y pronto verás los beneficios.

 

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