Cómo hacer catarsis

Cómo hacer catarsis: En este post te damos sugerencias para que sepas cómo hacer catarsis en aquellos momentos en que sientas que debes quitar de tu mente un gran peso que no te deja sentirte libre o te hostiga de forma habitual.

Para ello en primer instancia vamos a reflexionar sobre el origen etimológico de esta palabra y luego pasaremos a enumerarte posible formas o modos de hacerlo efectivamente. 

Cómo hacer catarsis- ¿de dónde viene esta palabra?

Esta palabra es de clase femenino, sustantivo y singular, de origen griego (“katharsis”), y está vinculada a términos como “atharós”, “katharón”, “katharé”, que significan a su vez “limpio y puro”. Por ende, puede afirmarse que desde sus inicios el término tiene una acepción de purificación o limpieza. En si fue empleado por vez primera por el filósofo Aristóteles como un término “médico”, ya que en ese contexto hacía referencia a las sensaciones emocionales que las tragedias griegas afloraban de los espectadores. Catarsis en ese entonces era una metáfora que describía las consecuencias psíquicas que el teatro (más específicamente las tragedias griegas) generaba en el público observante.

Presiona AQUÍ si quieres conocer más sobre el origen de esta palabra.

Hoy en día su significado tiene que ver con lo explicado previamente, pero sólo en cierta medida. Comúnmente se utiliza para “liberarse” o “aliviarse” de algo que nos genera un peso psíquico. En este sentido se relaciona con sus inicios: Aristóteles creía que debía “purgarse” a los espectadores de la impureza que adquirían tras contemplar una obra dramática. Sin embargo hoy nuestros “dramas” son los problemas de la vida cotidiana,
que posiblemente más de una vez queríamos solo verlo en un espectáculo en lugar de experimentarlos en primera persona. Es por eso que hacer catarsis es tan necesario y positivo.

Aquí van algunas sugerencias para saber cómo hacer catarsis de forma efectiva:

  • Habla con un espejo
  • Grábate hablando, descansa un día, y escuchate luego haciendo notas de lo que tú mismo puedes reflexionar al oírte.
  • Busca a alguien que no te conozca bien pero que a su vez tengas (o quieras comenzar a tener) algo de confianza, y cuéntale lo que te aflije. Intenta no atosigar a las personas, trata de notar el límite de tolerancia de los demás. Si no te están escuchando deja de intentarlo, cambia de tema, e intenta las dos opciones dadas anteriormente, que son individuales (o busca otra/s persona/s).

 

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