Sociedades de hecho

Las sociedades de hecho son uno de los tipos de sociedades que existen en Argentina. Conozcamos las característivas, ventajas y desventajas que presenta este tipo de sociedades.

Sociedades de hecho en Argentina

En las sociedades de hecho existe el consentimiento de los socios de llevar adelante una actividad económica, pero no existe un documento escrito que acredite su existencia. Para establecer si una sociedad de hecho es comercial o no se debe atender a la comercialidad de su objeto. Ello a diferencia del resto de las sociedades tipificadas por la Ley de Sociedades Comerciales, que son comerciales por adoptar uno de los tipos sociedades tipificados, con independencia del objeto.
Desde el punto de vista jurídico, las sociedades de hecho son un sujeto de derecho, es decir que son personas jurídicas de existencia ideal con capacidad para adquirir derechos y contraer obligaciones. Pero en cuanto a su personalidad es restringida, por que no produce la plenitud de sus efectos normales, por ejemplo no puede adquirir bienes registrables a su nombre. Su existencia es precaria por que debe disolverse cuando uno de los socios lo solicite, sin la necesidad de una causa o argumento que lo justifique.

Se caracterizan por que no poseen un contrato escrito que acredite su existencia, como si lo poseen las sociedades tipificadas por la Ley de Sociedades Comerciales, pero pueden existir otro tipo de instrumentos como principio de prueba por escrito que demuestran la existencia de la sociedad, ya sea recibos, cartas, cuentas bancarias, etc. De existir un contrato el mismo no puede ser invocado entre los socios o a terceros, pero si pueden invocarlo terceros a la sociedad en contra de ella.

Cualquiera de los socios administra la sociedad de hecho y representa. En este tipo de sociedades existe un acentuado carácter personal.
Para deslindar responsabilidades como socio de una sociedad de hecho se debe inscribir la disolución.

Algunas de las ventajas que poseen este tipo de sociedades es que no están obligadas a confeccionar balances, no posee organismos de contralor específicos, es una figura jurídica que genera pocos gastos y no se exige un capital mínimo para su funcionamiento.

Pero la principal desventaja que posee es que los socios poseen una responsabilidad social ilimitada y solidaria, ello implica que todos responden por el total del capital con el patrimonio societario y el personal. A diferencia de otras formas jurídicas como las sociedades colectivas u otras donde existen socios que poseen una responsabilidad similar, en las sociedades de hecho no se puede invocar el beneficio de excusión, es decir que los acreedores podrán optar por actuar contra el patrimonio de la sociedad o personal de los socios. Es decir que la responsabilidad es directamente solidaria, a diferencia de otras sociedades donde es solidaria pero subsidiaria. Con respecto a la imagen comercial de las sociedades de hecho, esta resulta poco relevante.
Por todos estos motivos, se aconseja sólo para emprendimientos de poca envergadura, pequeñas empresas familiares, oficios, explotaciones simples y los socios deben poseer un alto grado de confianza por las importantes responsabilidades económicas al patrimonio personal de los socios que puede acarrear este tipo de sociedades.

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